ALDAMA CON SED DE ALTERNANCIA RECIBE A CABEZA DE VACA

“Vamos recibir a nuestro candidato, perdón a nuestro gobernador, porque el 5 de junio  el triunfo está garantizado”, dijo una de las personas que dirigían una de las porras”


Los habitantes de Aldama se volcaron a la plaza de la
Constitución, para proclamar a Francisco Cabeza de Vaca como el gobernador de Tamaulipas, “Vamos recibir a nuestro candidato, perdón a nuestro gobernador, porque el 5 de junio  el triunfo está garantizado”, dijo una de las personas que dirigían una de las porras, que se mezclaba con  otro grupo de animación que entonaba acompañados de tambores, ole, ole, ole, ole, el PAN el PAN.

Los fuertes rayos solares que caían sobre la espaldas de las
personas fue el pretexto perfecto, para que se repartieran paraguas azules, por lo que la plaza  de la colonia era una gran mancha azul, que pedía a gritos la presencia de quien cambiara la historia de Tamaulipas.  

Por todos lados se veían logotipos de acción en cachuchas, en playeras, calcas, empero en los rostros de quienes salieron a apoyar al candidato a Gobernador, se veía una sed de cambio, una sed de alternancia, una sed de un nuevo gobierno para Tamaulipas.

Por eso no hay palabras para describir su llegada, lo que más se
le acercaría fue de esperanza, locura, de intensas ganas de un verdadero cambio.

En ese punto de ebullición emocional el doctor Alejandro García Barrientos candidato a alcalde de Aldama, le pidió a Cabeza de Vaca, cuando ya sea oficialmente gobernador y él alcalde de Aldama, lo apoye en arreglar los caminos rurales, en mejorar el servicio del Hospital Integral, en arreglar el basurero, en poner una escuela de nivel universitario, en fin en la construcción de un mejor Aldama.


Cabeza de Vaca, no solo se comprometió en respaldar, sus
propuestas sino también en que en Tamaulipas este mejor comunicada al proponer internet gratis, mejorar los programas sociales, apoyar con más becas a la educación, a respaldar a la mujeres y a sanar a Tamaulipas de una enfermedad de 86 años, porque dijo que no hay enfermedad que dure 86 años ni tamaulipeco que lo resista.  



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